Durante unos 30 minutos me dediqué a ver videos de Germán Garmendia, el youtuber chileno de cuya existencia –debo confesarlo– no tuve idea sino hasta que por culpa suya se agotaron las entradas para la Feria del Libro de Bogotá el 23 de abril.
Su participación en el evento causó tanto revuelo que me puse a ver sus videos para entender por mí mismo la pelea entre fanáticos y detractores que se formó en las redes sociales.
Y lo que encontré fue un personaje que tuvo la inteligencia de convertir en libretos exitosos lo que todo el mundo dice todos los días; lo que hizo Andrés López con su Pelota de Letras, aunque con un formato un poco más complejo en términos de edición, que ya pasados los 40 encuentro un poco desesperante. Pasados los 40 años, porque desesperante me pareció desde el primer video.