Publicado originalmente en Enter.co
Recuerdo que
entre los mejores regalos de Navidad que recibí durante mi infancia y
preadolescencia estuvieron una bicicleta de 'cross' y mi primer equipo completo
para jugar fútbol, que incluía balón, guayos, pantaloneta, camiseta... El Atari
soñado nunca llego, y ahora creo que quizás para bien.
El 25 de
diciembre del 2012 fue totalmente diferente... A las 8 de la mañana me asomé
por la ventana de la casa de mis papas para mirar a la calle y la encontré
desierta... igual sucedió a las 9, a las 10, a las 11... Y supongo que la causa
no fue la difícil situación económica del país... Seguramente, lo que sucedió
fue que todos los niños estaban jugando con sus regalos nuevos dentro de la casa...